El Supremo ordena devolver los gastos y la comisión de apertura de una hipoteca de 1999 y aclara que el banco debe probar desde cuándo el cliente podía saber que la cláusula era abusiva.
El Supremo ordena devolver los gastos y la comisión de apertura de una hipoteca de 1999 y aclara que el banco debe probar desde cuándo el cliente podía saber que la cláusula era abusiva.