El divorcio de mutuo acuerdo suele empezar con una intención noble: «Hagamos lo mejor por nuestro hijo, terminemos bien». Sin embargo, entre la firma de un papel y la validación ante el juez, la realidad puede dar un vuelco de 180°C. Vemos a clientes que llegan al despacho con el corazón en un puño. Firman […]
